Yoga

Yoga para la coordinación y el equilibrio

¿Puede una secuencia de yoga mejorar dos cualidades básicas del deportista como la coordinación y el equilibrio?

La respuesta es SI. Una de las mejores maneras de lograr la deseada unión del cuerpo y la mente, incitada por la práctica de yoga, es practicar posturas de equilibrio y coordinación, puesto que exigen una gran atención y concentración.

La clave reside en construir la postura desde la base, empezando sin prisa. Mantener una conexión con lo que nos soporta nos permite expandirnos. Cuando perdemos dicha conexión, el cuerpo tiende a la contracción. Es muy útil encontrar un punto en que fijar la mirada, sobre todo si estás empezando. La atención va allá donde va la mirada. Una mirada dispersa refleja un estado mental disperso y una respiración agitada. Mantén la mirada en un punto fijo y verás cómo tu mente se concentra en el ahora.

Intenta tener consciencia de todo tu cuerpo, pero sobre todo de cómo trabaja globalmente para compensar el apoyo que le falta. Imagina una línea energética que recorre tu cuerpo. Haz que tu mirada y tus gestos sean suaves.

Los equilibrios contienen un poder integrador. Sin una base sólida, no podrás crecer ni expandirte. Nos enseñan en qué consiste tener unas raíces sólidas y cómo solo así podemos proyectar hacia el exterior y prosperar hasta alcanzar el nivel máximo.

La siguiente secuencia que aparece en este vídeo tiene como fin explorar la sensación de equilibrio de manera sencilla y eficaz. Comenzamos sobre manos y rodillas, con variantes de vashistasana (plano inclinado lateral), para ponernos de pie y experimentar la sensación de estar sobre un pie y una pierna gracias a la postura del árbol y alguna de sus variantes.

No olvides que la caída es parte del proceso y la postura. Traslada la experiencia a tu vida diaria. Lo mejor es que la práctica refleja las demás áreas que conforman tu vida. La indulgencia o la carencia de esta, la indiferencia o la implicación, el interés o desinterés, la perseverancia desde el respeto y la amabilidad o el abandono nada más empezar.

Resulta complicado mantener el equilibrio porque es necesario repartir la energía de manera homogénea entre todo lo que hacemos o reclama nuestra atención.

Utiliza esta secuencia corta para investigarte sin prejuicios, con la mente abierta y el corazón dispuesto. ¡Notarás todos los beneficios que aporta el yoga a tu deporte habitual!

Namasté