Pesas niños

Todo lo que debes saber sobre el uso de las pesas en los niños

Siempre se cuestionó que los niños no deben tocar las pesas porque alteran su crecimiento. ¿Es cierto?

No deja der un mito sin sentido que proviene de la utilización de sustancias dopantes más que a un programa de entrenamiento. En España, ese contexto no tiene nada que ver con la realidad; existen numerosos estudios sobre programas de fuerza en la infancia y las evidencias indican precisamente lo contrario: el trabajo con cargas potencia el desarrollo, es decir, que el niño alcanzará todo su potencial de crecimiento si realiza un entrenamiento adecuado con pesas. No es cierto que por ir al gimnasio un niño se vuelva lento o poco coordinado, que su crecimiento se vea alterado o que gane demasiada musculatura. Deberíamos desterrar esta idea, ya que un buen entrenamiento de fuerza mejora la salud del niño y fomenta su desarrollo físico e intelectual, siempre y cuando se realice de manera correcta.

Para evitar lesiones, lo importante es ejecutar los ejercicios correctamente y con la carga adecuada, tanto en adultos como en niños. La persona que aconseja el ejercicio debe contar con una formación excelente a fin de que la técnica que le explique al niño sea correcta. Por otro lado, es fundamental lo que llamamos ‘dosis’, puesto que, en el fondo, el ejercicio es un medicamento muy potente. Como todo medicamento, según la dosis puede beneficiar o perjudicar.

No obstante, en el entrenamiento deportivo infantil, aún encontramos cuestiones irracionales. Por ejemplo: se admite que los niños hagan fondos de brazos en su preparación deportiva, pero parece estar prohibido que hagan press de banca en el gimnasio, que es básicamente lo mismo. En el caso de un niño con algo de sobrepeso, es muy probable que la dosis en un fondo de brazos no sea la adecuada por exceso, pero el mismo movimiento de hombros y brazos en un gimnasio, con máquina y pesas, puede realizarse con la dosis ideal para la fuerza de este supuesto niño, resultando muchísimo más apropiado.

Por lo general, nunca se han limitado en los niños gestos con altos niveles de estrés para músculos y articulaciones, como los característicos de lanzamientos o multisaltos, y sin embargo, aunque ni mucho menos haya que eliminarlos, sí deben controlarse sus dosis para evitar lesiones. Deberían ejecutarse con pocas repeticiones y descansos relativamente prolongados con el fin de que generen un efecto beneficioso. Rara vez los entrenadores se cuestionan cuántos saltos realiza un niño en el entrenamiento, y deberían hacerlo.