Curcuma

Operación cúrcuma: cómo y por qué es indispensable sumarla a tu dieta

Especia sagrada de la India, tiene propiedades poderosas para prevenir y tratar afecciones cardiovasculares y hepáticas, entre otras. De color amarillo intenso y sabor picantón, la cúrcuma fue el alimento más buscado durante 2016 según el informe de tendencias culinarias que realizó Google en Estados Unidos. Los foodies comenzaron a indagar sobre los usos de esta especia milenaria que tiene múltiples beneficios para el organismo. Sin embargo, para los asiáticos se trata de una vieja amiga que está presente en la mayoría de sus platos, como arroz y carnes, y en su medicina. Entonces, ¿qué es exactamente la cúrcuma y cómo usarla? ¿Se puede adaptar fácil al paladar occidental? Sí, y en ese camino vamos.

La cúrcuma se obtiene del rizoma de una planta llamada Cúrcuma longa, una herbácea de la familia de las zingiberáceas, emparentada con el jengibre y el cardamomo. Se cultiva en el suroeste de la India dado su clima cálido y húmedo, con un promedio de temperaturas que van entre los 20 y 30 grados. Se la conoce también como azafrán de la India, azafrán de raíz y jiang huang. Su textura es similar a la harina refinada y fue catalogada también como colorante natural.

Es uno de los ingredientes principales del curry, un sabor típico de la gastronomía oriental que tira a picante. Los hindúes la consideran una sustancia poderosa que en la antigüedad participó de ceremonias religiosas, teñidos de textiles y hasta medicamentos. La medicina ayurvédica, por ejemplo, la ubica dentro del top cinco de alimentos indispensables para su consumo diario. La dosis habitual recomendada como suplemento dietario es de 3 mg/Kg/día.

Beneficios

Según los especialistas, la cúrcuma tiene propiedades poderosas dentro del orden antioxidante, antiséptica y antiinflamatoria. El Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos reconoció que la curcumina (sustancia de le otorga el color amarillo) está en avanzados estudios para el tratamiento de cáncer, afecciones cardiovasculares, Alzheimer, fibrosis quística y psoriasis. Otros informes aseguraron que la especia colabora en trastornos hepáticas, en la diabetes, en las alergias cutáneas y en la artritis reumatoidea.

  • En la piel: ayuda a combatir los “radicales libres” y a prevenir el envejecimiento prematuro. En ese sentido es eficaz en la reducción de las líneas finas, arrugas, estrías y manchas del sol.
  • Contra el acné: actúa como un agente antibacteriano y aliviana la inflamación que esta enfermedad produce en la zona del rostro, pecho y espalda. La mascarilla de cúrcuma sirve para aliviar rojeces e hidratar.
  • Contra la obesidad: colabora con la digestión, mejora el metabolismo de las grasas y desintoxica el hígado. Además, disminuye el colesterol total, aumenta el HDL (conocido como “colesterol bueno”) y los triglicéridos.
  • Para el corazón: su consumo se asocia al incremento del flujo sanguíneo y la vasodilatación, mecanismos esenciales para un buen funcionamiento cardiovascular.

Cómo utilizarla en casa

La cúrcuma no tiene restricciones en la cocina. Se emplea fresca, seca o en polvo. Se la puede consumir en platos calientes o fríos, jugo de frutas, leches vegetales e infusiones como café y té. Las celebridades de Hollywood como Gwyneth Paltrow, Angelina Jolie y Victoria Beckham la tienen a mano siempre. La FDA -agencia del gobierno de los Estados Unidos responsable de la regulación de alimentos, medicamentos y cosméticos del mercado- la calificó como “un alimento seguro para los humanos”. Por lo tanto… ¡manos a la obra!

Fuente : clarín.com.ar