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gomasio

Gomasio: El condimento más sano y nutritivo

El gomasio o también conocida como sal de sésamo es un condimento de origen japonés muy utilizado en las dietas macrobióticas por sus cualidades re-equilibrantes. Aunque la medicina y la nutrición basadas en fundamentos yin y yang nos resulten desconocidas, lo cierto es que cuando se analizan en profundidad tienen bastante sentido común. En cualquier caso, no es necesario sumergirse en estos conceptos para conocer y disfrutar de las excelentes propiedades nutricionales del gomasio. Por lo tanto, no nos queda otra que admitir que tener gomasio a mano para aderezar cualquier comida es, sin duda, una magnífica idea.

Constituído a base de semillas de sésamo y sal marina. Se puede comprar en cualquier herbolario aunque lo más sencillo y económico es hacerlo en casa ya que su elaboración es muy sencilla.
El gomasio aporta, además de un  exquisito sabor a nuestros platos, una numerososa cantidad de nutrientes saludables para el organismo entre los que puedo destacar proteínas, ácidos grasos esenciales, fibra, calcio, hierro y varios oligoelementos imprescindibles para el organismo. Por estos motivos te aconsejo conocer más sobre este súpercondimento que deberías tener a mano en tu cocina, especialmente si tienes hijas o hijos.

 Propiedades del gomasio:

  • Las proteínas que aporta el gomasio contienen una serie de aminoácidos muy beneficiosos para el crecimiento durante la infancia y, en general, para el buen funcionamiento de la bioquímica del cuerpo en personas de cualquier edad.
  • Una de las cualidades más destacables del sésamo, son los ácidos grasos esenciales y saludables que contiene. Su consumo ayuda a regular el buen estado de las arterias y del sistema cardiovascular en general.
  • Consumir gomasio de forma regular es una buena forma de aportar al organismo la fibra necesaria para mantener los intestinos depurados y a pleno rendimiento. La fibra colabora con la flora intestinal, previene el estreñimiento y ralentiza la absorción de azúcares simples, algo muy importante para personas diabéticas.
  • Es una buena fuente de vitaminas, sobre todo del grupo B (entre ellas ácido fólico), muy beneficiosas para la piel y los tejidos, y de vitamina E, una de las más antioxidantes que nos mantiene jóvenes y lucha contra el efecto de los radicales libres.
  • El sésamo es uno de los alimentos más ricos en calcio. De hecho, posee bastante más que la controvertida leche de vaca. Una cucharada de semillas de sésamo al día son estupendas para los niños, para mujeres en menopausia y para mantener una buena salud de los huesos en general.
  • Es un potente alcalinizante de la sangre gracias al aceite de sésamo, que envuelve a los diminutos granos de sal pasando a la pared intestinal para lograr la alcalinización del flujo sanguíneo de forma más o menos rápida, neutralizando su acidez y fortaleciendo el organismo.

La receta: cómo hacer gomasio

Dependiendo del tipo de receta, se pueden utilizar distintas proporciones con los dos ingredientes principales del gomasio aunque una receta bastante fiel a la original nos dice que debemos agregar siete partes de semillas de sésamo por una de sal marina.

Para elaborarla necesitarás:

  • Una sartén
  • Semillas de sésamo crudas
  • Sal marina sin refinar
  • Un recipiente de vidrio con cierre hermético para guardar el gomasio
  • Un mortero, si es japonés mejor gracias a sus estrías

 Pasos:

  • Pon siete cucharaditas de semillas de sésamo en una sartén sin aceite.
  • Caliéntalas a fuego lento hasta que se doren ligeramente o hasta que empiecen a saltar como si fuesen palomitas, moviéndolas continuamente para que se tuesten todas por igual.
  • Échalas al mortero para abrirlas, pero procura no deshacerlas demasiado. Haz movimientos circulares en ambos sentidos en forma de espiral. La idea no es triturarlas, sino abrir las semillas, ya que si no se abren pasarán por el aparato digestivo sin ser metabolizadas y saldrán como han entrado sin que puedas absorber sus muchos nutrientes.
  • Echa una cucharadita de sal marina sin refinar en la sartén y caliéntala igual que hiciste con las semillas, es decir, a fuego lento y sin aceite.
  • Mezcla los dos ingredientes y guarda la mezcla en un recipiente de vidrio con cierre hermético.

Una versión alternativa es tostar también semillas de lino y semillas de chía, molerlas y añadirlas al cocktel de nuestro gomasio.
Se recomienda elaborar el gomasio en cantidades que vayas a consumir en una semana aproximadamente, ya que con el paso del tiempo las semillas se oxidan y pierden sus propiedades.

Fuentes: vidanaturalia.com, mimasa.net.