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Vitamina D: Por qué debemos cuidarnos del sol sin dejar de exponernos

La vitamina D, denominada también “vitamina del sol”, se obtiene mediante la radiación solar. Su función es ayudar a mantener los músculos, huesos y dientes sanos, además de fortalecer el sistema inmunológico. Por otro lado, hace que el calcio de nuestro organismo se absorba. Por consiguiente, la ausencia de sol, los cielos nubosos y la corta duración de los días en invierno hacen que el nivel de vitamina D del cuerpo descienda. No obstante, cada vez más personas encuentran dificultades para alcanzar los niveles ideales de vitamina D en cualquier época del año, por lo que deben suplementarse.

¿Qué factores provocan su déficit y cómo puede evitarse?

En primer lugar, debemos recordar que la vitamina D es especialmente importante en nuestro organismo porque regula los niveles de fósforo y calcio, y su déficit podría provocar fracturas óseas y osteoporosis, debilidad muscular, inflamación, etc. Por este motivo, los suplementos nutricionales son recomendables en ocasiones, siempre recetados por un especialista.

Como he comentado anteriormente, la exposición al sol es la mejor opción. Con 10-15 minutos al día basta, y lo ideal sería hacerlo en las primeras y últimas horas del día, evitando las horas centrales (de 12 a 16:00). Se cree que la zona del cuerpo que más vitamina D absorbe es la mejilla.

Aunque parezca mentira, hoy en día es complicado que nos dé un poco el sol por el exceso de trabajo en lugares cerrados. Los niños salen cada vez menos a la calle, el clima en algunas zonas geográficas es adverso, etc., y esto provoca un déficit que en el pasado era imperceptible.

Sin embargo, existen otros motivos asociados a la falta de vitamina D:

  • Piel oscura. Las personas de piel oscura pueden encontrar más problemas a la hora de producir esta vitamina tras la exposición al sol por su exceso de melanina. Este pigmento impide en gran medida su producción.
  • Obesidad. Esta influye en la absorción de la vitamina D, al igual que el aumento de peso debido al incremento de masa muscular. En este aspecto, cabe destacar que la cantidad de obesos crece cada año de forma considerable en nuestro país.
  • Alimentación. Esta vitamina está presente sobre todo en alimentos de origen animal. como aceites de pescado, pescados azules (atún, salmón o sardina), productos lácteos, mantequilla y yema de huevo. Por ello, el hecho de eliminar por completo este tipo de alimentos de nuestra dieta puede resultar perjudicial para la salud.
  • Enfermedades gastrointestinales. Cada vez padecemos más enfermedades del aparato digestivo debido al estrés o la mala alimentación. Estas provocan diarreas o problemas gastrointestinales, además de una enorme cantidad de intolerancias, cada vez más comunes. Estas enfermedades pueden obstaculizar la absorción de vitamina D.