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Diferentes masajes, diferentes beneficios

¡Necesito un masaje! A cada masaje, su beneficio

Los masajes se recomiendan cada vez más como tratamiento adicional para multitud de dolencias distintas.

Necesito un masaje. Esta frase se repite siempre que una persona experimenta contracturas, dolor o estrés. Aunque el término “masaje” es un concepto global que hace referencia a la técnica de presionar, frotar y manipular la piel, los músculos, los tendones y los ligamentos, existen diferentes tipos de masaje y su eficacia difiere según el objetivo. Aunque la mayoría de las personas puede beneficiarse de ellos, no son aconsejables para otras.

“Olvida toda idea relacionada con que un masaje es solo una medio para sentirse bien o mimarse a uno mismo. Por el contrario, un masaje puede ser una valiosa herramienta en favor de la salud y el bienestar, tanto en el caso de enfermedades concretas como si simplemente se busca una manera de paliar el estrés”.

Características de los tipos de masaje más comunes:

Masaje Sueco

Masaje suave en el que se combinan toques largos, amasamiento muscular, movimientos circulares profundos, vibraciones y golpeteos para relajar y renovar energía.

Masaje Profundo

Masaje en que se utilizan movimientos más lentos y enérgicos para trabajar las capas profundas del músculo y tejido conectivo. Por lo general, se recomienda para personas con daños musculares provocados por lesiones.

Masaje Deportivo

Se parece al masaje sueco, pero está destinado principalmente a personas que realizan ejercicio físico para prevenir o tratar lesiones.

Punto gatillo

Este masaje se centra en las fibras musculares tensas que a veces aparecen en la musculatura tras una lesión o por desgaste.

“Por lo general, el masaje forma parte de la medicina complementaria y alternativa. En la actualidad, se aconseja cada vez más para acompañar al tratamiento convencional en el caso de un amplio abanico de enfermedades y estados asociados a la salud. Los estudios sobre los beneficios de los masajes indican que son eficaces para combatir el estrés, el dolor y la tensión muscular”, explican los especialistas de la célebre institución norteamericana. Además, añaden que, aunque es necesario seguir investigando, algunos trabajos revelan que el masaje puede ayudar a tratar la ansiedad, los trastornos digestivos, la fibromialgia, la cefalea, el insomnio provocado por estrés, los esguinces o lesiones del tejido blando y el síndrome de dolor miofascial, entre otras.

Sin embargo, el masaje no es un sustituto de la atención sanitaria y la consulta médica. Se trata simplemente de un cuidado adicional que no remplaza al tratamiento convencional. Por otro lado, si bien el masaje puede resultar beneficioso para casi todo el mundo, para algunas personas no lo es cuando padecen desórdenes sanguíneos o toman medicación anticoagulante, para quemaduras o heridas en proceso de cicatrización o para trombosis profunda, fracturas, osteoporosis grave y trombocitopenia grave. “Consulta a tu médico sobre las ventajas y desventajas de los masajes en tu caso, sobre todo en caso de embarazo, cáncer o dolor inexplicable”, aconsejan. A la hora de buscar un profesional, el médico puede ser un buen guía.

Expectativas de una sesión de masaje

Conversación previa

Antes de comenzar la sesión, el masajista debe preguntar por los síntomas, los antecedentes médicos y las expectativas del paciente. Además, debería explicar qué tipo de masaje llevará a cabo. En este momento, puedes preguntarle cuántas sesiones cree que serán necesarias.

Ropa y posición

En una sesión estándar, es necesario desvestirse o llevar ropa suelta. Por lo general, el paciente se tumba en la camilla y se tapa con una sábana. En función de la zona afectada, también puede sentarse en una silla, totalmente vestido. El masajista debe valorarlo previamente mediante el tacto con el fin de detectar dolor o tensión, y determinar la presión que debe aplicar.

Productos

Según lo que el masajista prefiera, pueden utilizarse aceites o lociones para evitar la fricción con la piel. Deben indicarse alergias a algunos de sus ingredientes.

Duración

La duración oscila entre 15 y 90 minutos según el tipo de masaje. “Con independencia del tipo de masaje elegido, debes mantenerte en calma y relajado durante la sesión y después de esta.

Si el masajista presiona con demasiada fuerza, indícaselo. A veces, alguna zona muscular parece haberse convertido en un nudo y se encuentra sensible. Seguramente se sienta incómodo mientras el masajista trabaja esa zona. De todas formas, si la incomodidad se convierte en dolor, avísele.”