agua

¿Estás bebiendo el agua que necesitas?

El agua, que representa alrededor del 70 % de nuestro cuerpo, es el elemento más importante del organismo. Por este motivo, su consumo como parte de nuestra dieta es imprescindible. Sin embargo, la mayoría de las personas no llega a ingerir ni siquiera la mitad de agua que se recomienda al día. Para lograr estar bien hidratados, se recomienda beber entre 8 y 10 vasos de agua cada día y, en caso de no poder hacerlo, se aconseja combinar su consumo con la ingesta de zumos, infusiones, caldos y alimentos ricos en agua.

En el caso de los adultos sanos, la ingesta diaria de agua debería oscilar entre 1,5 l. y 2 l. Si se practica deporte, la necesidad es superior, elevándose a dos o incluso tres litros al día. Aunque esta es la teoría, en mi opinión, hay personas cuya necesidad hídrica es mayor, por lo que cada uno debería saber qué cantidad ingerir para sentirse hidratado y no descuidar este aporte.

Hidratación para el ejercicio

Cuando se habla de ingerir entre 1,5 y 2 l de agua al día, debería tenerse en cuenta que dicha cantidad incluye el agua que se ingiere a través de la alimentación y otros líquidos. Por consiguiente, nos cuesta beber agua diariamente, podemos obtenerla mediante algunos alimentos y bebidas, como los siguientes:

  • Zumos naturales. Contienen una gran cantidad de agua, así como vitaminas. Uno o dos vasos al día resultarían en un buen aporte, pero siempre que se trate de zumo natural, ya que, por lo general, los zumos industriales contienen azúcares añadidos. No obstante, no se debe sustituir el agua por zumo natural; es decir, no se deben tomar más de 4-8 vasos al día, puesto que, a pesar de tratarse de algo natural, sí aporta calorías, a diferencia del agua (bebida acalórica).
  • Infusiones. Una buenísima opción son las infusiones. Además, en el caso del té verde o rojo, estos nos aportan antioxidantes, sustancias beneficiosas para la salud. Otra de sus ventajas es que, al ser una bebida caliente, ayuda a evitar el estreñimiento y favorece la evacuación intestinal. Ahora bien, debemos prestar atención a su efecto diurético: si abusamos de las infusiones, podemos llegar a desmineralizarnos. Como máximo, deben consumirse de 2 a 3 tazas al día.
  • Caldos desgrasados. Esta es otra opción muy interesante (sobre todo en invierno). En las comidas, las sopas y caldos nos hacen entrar en calor y nos aportan una gran cantidad de agua, además de ser nutritivos y cómodos de preparar. Elige caldos caseros (los caldos envasados en brick suelen contener sal en exceso y otros conservantes).

Alimentación. Por último, hemos de saber que las frutas y verduras están compuestas por agua en un 90 %, pero para sacarle partido a este aporte debemos consumirlas en estado crudo. En cuanto a la carne y el pescado, la proporción es inferior (60 % – 75 % de agua).