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13 conductas que las personas fuertes mentalmente evitan

Las personas que logran objetivos importantes suelen tener en común el control de los pensamientos y emociones.

En muchas ocasiones, la fortaleza mental de la gente se refleja en su actitud. La psicóloga norteamericana Amy Morin estudió este fenómeno en su libro 13 cosas que las personas mentalmente fuertes no hacen, un éxito de ventas que investiga el control de comportamientos, pensamientos y emociones.

Las personas mentalmente fuertes tienen costumbres saludables y saben cómo controlar su comportamiento con el fin de alcanzar objetivos. El libro recoge las siguientes conductas negativas que deben ser detectadas.

  1. No perder tiempo lamentándose por uno mismo

El sentimiento de culpa o el lamento excesivo por uno mismo generan emociones negativas, además de ser autodestructivos.

Valorar los aspectos positivos no es suficiente; también debe fomentarse la gratitud.

  1. No regalar el poder propio

Según Morin, por lo general, las personas que malgastan su poder y capital humano no cuentan con estructuras firmes para fijar límites físicos y emocionales respecto al resto. Muchas veces, hay que levantarse y poner límites.

Las personas que controlan plenamente sus actos defienden sus logros y su autoestima de manera satisfactoria. Para ello, es esencial contar con metas claras.

  1. No alejarse de los cambios

La escritora afirma que en todo cambio existen cinco etapas: previsualización, visualización, preparación para la acción, acción y mantenimiento. Completar las cinco fases es imprescindible para no caer en la tentación de no llevar a cabo cambios que realmente son necesarios.

Las personas con fortaleza mental intentan adaptarse cuando un cambio es ineludible.

  1. No perder tiempo si no se puede controlar

Aunque nos sentimos seguros cuando controlamos todo, creer que se tiene el poder puede acarrear problemas importantes y provocar ansiedad. La conducta más adecuada consiste en intentar resolver la ansiedad en lugar de controlar todo lo que nos rodea.

  1. No preocuparse por complacer a los demás

Solemos juzgarnos a nosotros mismos de acuerdo con lo que los demás piensan. Este concepto es totalmente contrario a la “fortaleza mental”. Intentar complacer a todo el mundo no sirve para nada. Hay que tener en cuenta que las personas complacientes son fácilmente manipulables, y que no es malo enfadarse o sentirse decepcionado de vez en cuando.

  1. No tener miedo al riesgo sensato

Tirarse al vacío desde una avioneta es mala idea si no disponemos del paracaídas adecuado. Normalmente, arriesgarse produce ansiedad y angustia, a no ser que la situación se analice detenidamente, haciéndonos las siguientes preguntas:

– ¿Cuál es el precio y el beneficio?
– ¿Qué me ayudará a tener éxito y cuáles son mis opciones?
– ¿Cuál sería el escenario más optimista y el más pesimista?
– ¿Qué es lo peor que podría pasarme si todo sale mal?

  1. No permanecer anclados en el pasado

El pasado pasado es. No puede modificarse, pero sí se puede adoptar una actitud reflexiva y proactiva. Planificar la vida o actuar mirando siempre hacia atrás no conlleva ningún resultado positivo.

  1. No cometer el mismo error repetidamente

Este tipo de personas asume que es responsable de sus errores y traza un plan para no repetirlo. Es muy importante analizar qué salió mal, y cómo se podría haber hecho mejor o de otra manera.

Lo opuesto a esto es el comportamiento impulsivo.

  1. No disgustarse por el éxito de los demás

El resentimiento es el pensamiento negativo que más tiempo permanece en la mente, según Morin. Centrarse en el éxito de otra persona solo nos desvía de nuestro camino.

Aun alcanzando el éxito en un terreno determinado, siempre queda mucho que aprender.

  1. No rendirse tras un primer fracaso

El éxito nunca es inminente y el fracaso suele ser un obstáculo que debemos sortear. No aceptar un fracaso o pensar por ello que uno no es suficientemente bueno para algo dista de ser fuerte mentalmente.

Doce editoriales distintas rechazaron el primer libro de la saga de Harry Potter a la autora británica J.K. Rowling. Hoy es famosa en todo el mundo.

  1. No esperar resultados inmediatos

Es importante concentrarse y trabajar sin pausa hacia metas a largo plazo. Seguro que encontramos obstáculos en el camino, pero valorando el progreso y analizando la situación general, puede lograrse el éxito.

Las personas mentalmente débiles suelen ser impacientes. Valoran demasiado sus habilidades e infravaloran el tiempo que conlleva cambiar porque quieren una satisfacción inmediata.

  1. No temer a la soledad

Pasar tiempo solo es una experiencia muy valiosa que fomenta la reflexión, la creación y la concepción de las mejores maneras de alcanzar objetivos. Morin describe algunos de los beneficios de la soledad:

– Los momentos de soledad en el trabajo pueden aumentar nuestra productividad.
– Aprovechando los momentos de soledad se estimulan los procesos creativos, la salud mental y la empatía, y existen posibilidades para la restauración personal.

  1. No sentir que el mundo nos debe algo

Es fácil enfadarse con el mundo cuando uno fracasa o no alcanza el éxito, pero realmente nadie tiene derecho a nada, sino que debe conseguirse con esfuerzo.

La clave reside en trabajar, aceptar las críticas, reconocer los defectos y superarse. Las comparaciones solo sirven para decepcionarse si uno no recibe lo que cree que merece.

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